A su vez, del proyecto participaron la Dis. Ind. Magdalena Vilaró, docente de Diseño de Modas de la Universidad ORT Uruguay, a cargo de tejer en telar plano una pieza destinada al camino de la casulla del pontífice; y la Lic. Magdalena Bonet, graduada de la Licenciatura en Diseño Gráfico de la misma casa de estudios, quien participó en el diseño e investigación de la liturgia y la iconografía cristiana.
De Diseño de Modas también participaron la Lic. Carlota Buysan y la estudiante avanzada Federica García, quienes ya integraban el equipo de diseño de By Florencia y estuvieron involucradas en todas las etapas del proyecto.
También formó parte Isabel Navarro, dedicada al diseño de tocados de novia y a la sombrerería, quien cuenta con el título técnico de la licenciatura.
La visita del Papa León XIV a Uruguay se desarrollará entre el 6 y el 8 de noviembre. Comenzará en Montevideo, con una ceremonia de bienvenida en la Plaza Independencia y un encuentro privado con el presidente Yamandú Orsi en la Torre Ejecutiva.
El 7 de noviembre viajará a Paysandú para celebrar una Santa Misa y regresará a Montevideo para participar de un encuentro en Casavalle, y en una vigilia de oración a las 19 h en el Estadio Centenario.
La visita finalizará el 8 de noviembre con una misa en la plaza frente a la Catedral Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres, en Florida.
Una oportunidad única para By Florencia
La oportunidad de diseñar y confeccionar los ornamentos para el Papa León XIV llegó a By Florencia a mediados de julio, a través de Sebastián Pinazo y Alejo Durán, quienes forman parte del Comité Ejecutivo encargado de la organización del viaje apostólico del Papa León XIV a Uruguay.
En una primera instancia, el proyecto consistió en el diseño de dos casullas para el Papa León XIV, una para la misa de Florida y otra para la de Paysandú, además de 500 casullas para los sacerdotes concelebrantes y 40 para los obispos.
Todos estos ornamentos debían surgir de un mismo sistema de diseño, tomando como punto de partida las piezas creadas para el Santo Padre.
El proyecto también requirió una investigación profunda sobre los ornamentos que había utilizado el Papa León XIV, para conocer sus características y comprender la carga gráfica y simbólica de cada pieza. Por ese motivo, convocaron a Magdalena Bonet.
Más adelante en el proyecto, se decidió trabajar con lana merino y tejido plano, por lo que se incorporó al equipo a Magdalena Vilaró.
Desde el comienzo, uno de nuestros grandes objetivos fue visibilizar las capacidades, los materiales y el talento que existen dentro de la industria uruguaya, y creo que la lana merino es una de sus grandes abanderadas.
En setiembre, el proyecto fue presentado ante el Vaticano, que aprobó los ornamentos diseñados. Así se incorporaron nuevas piezas para diseñar, como la capa pluvial para el Santo Padre, que usará en la Catedral de Montevideo.
Al investigar los ornamentos que había utilizado el Papa León XIV, el equipo observó que gran parte de ellas tenían un broche central que las unía. Para desarrollar esa pieza, se decidió convocar a Isabel Navarro.
Para Agustina, trabajar en este proyecto representó un hito en su carrera como diseñadora de modas. Según contó, vivió cada etapa con mucha emoción, aunque al principio no llegaba a dimensionar la magnitud del proyecto.
También destacó el orgullo que le genera haber reunido talento uruguayo de distintas disciplinas:
Uno de los mayores orgullos de este proyecto fue haber tenido la posibilidad de conformar un equipo de profesionales extraordinarios y dar visibilidad a todo lo que sucede en nuestro país, reuniendo distintas disciplinas en un proyecto tan significativo.
Sobre el proceso creativo y la identidad uruguaya
El desarrollo de los ornamentos comenzó con una etapa de investigación, conceptualización y diseño a cargo de By Florencia y Magdalena Bonet. Durante todo el proceso, el equipo trabajó en diálogo con el padre Sebastián Pinazo, quien validaba las propuestas con los ceremonieros del Vaticano.
A partir de esa etapa, se convocó a las profesionales que participaron en la materialización de las piezas, entre ellas Laura Sorbet, quien estuvo a cargo de la confección.
Cada una aportó sus conocimientos técnicos y su experiencia, siguiendo los lineamientos de By Florencia para mantener una identidad común en todos los ornamentos.

Para definir las propuestas, el equipo investigó las características de los ornamentos litúrgicos y el estilo del Papa León XIV, teniendo en cuenta qué tipo de prendas suele utilizar y qué lenguaje estético predomina en ellas.
Además, cada celebración tenía una referencia particular vinculada a la historia de la Iglesia en Uruguay: la Virgen de los Treinta y Tres, en Florida; el beato Jacinto Vera, en Paysandú; y la Catedral de Montevideo, como referencia al nacimiento de la Iglesia en Uruguay.
Sobre el proceso de diseño, Magdalena Bonet explicó que trabajaron «de más a menos»: comenzaron con una búsqueda amplia de información e inspiración, que les permitió explorar distintas posibilidades, y luego fueron acotando y ajustando las propuestas hasta llegar a los diseños finales, aprobados por la Iglesia.
En cuanto a la estética, la propuesta buscó un equilibrio entre la sobriedad y la riqueza ornamental, con una composición armónica en la que cada elemento tuviera una intención y un significado.
Desde By Florencia, la impronta estuvo principalmente en el cuidado de los detalles, la elección de los materiales, la calidad de las terminaciones y las técnicas utilizadas, como los bordados y los galones tejidos, siempre respetando la solemnidad de cada ornamento.
La identidad uruguaya también se incorporó a través de los símbolos, los colores y los materiales. Para representar a la Virgen de los Treinta y Tres, por ejemplo, se tomaron como referencia algunas formas de su corona y el color celeste asociado a sus distintas advocaciones.
En el caso del beato Jacinto Vera, se incorporaron un tono bordó que lo caracteriza y formas de su escudo episcopal. Para la celebración en Montevideo, se utilizó una forma de sol presente en la fachada de la Iglesia Matriz, que remite tanto al sol de la bandera uruguaya como a la historia de la vida de Jesús.
La elección de los materiales fue otro de los aspectos centrales del proyecto. El equipo buscó textiles que transmitieran elegancia y solemnidad, pero que también fueran frescos, livianos y que no se arrugaran con facilidad, teniendo en cuenta los traslados y las distintas celebraciones previstas durante la visita. A partir de estos criterios, optaron por el crepé y la seda como materiales de base.
La lana merino, por su parte, se incorporó con el objetivo de representar al país a través de su producción textil. Magdalena Vilaró destacó la tradición uruguaya en la producción de tejidos de lana y el trabajo que actualmente desarrollan cooperativas de tejedoras, que mantienen este oficio y producen prendas de alta calidad.
Para Vilaró, tanto la lana como la tejeduría plana forman parte de la identidad nacional. Por eso, la pieza de lana merino diseñada para la casulla que el Papa utilizará en la misa de Florida busca representar a Uruguay y poner en valor los conocimientos, las técnicas y el trabajo artesanal que existen en el país.
La formación en ORT y los vínculos profesionales
Según Agustina, la formación recibida en Diseño de Modas de ORT fue fundamental no solo por las herramientas y los conocimientos adquiridos, sino también por los vínculos profesionales que construyó durante su trayectoria y que hoy la acompañan en un proyecto de gran magnitud como este.

Agustina tuvo a Magdalena Vilaró como docente y, más adelante, cuando le ofrecieron incorporarse como docente a la carrera, comenzó a compartir con ella desde el rol de colega.
Más adelante, Carlota Buysan y Federica García también fueron sus estudiantes y, posteriormente, se incorporaron al equipo de diseño de By Florencia.
"Verlas trabajando juntas en un proyecto de esta magnitud es algo que realmente no tiene precio. Es una de las satisfacciones más lindas que me ha dado también mi rol como docente", comentó Agustina sobre la oportunidad de ver a sus exalumnas crecer profesionalmente y compartir con ellas un proyecto de estas características.
Esta experiencia le permitió reconocer cómo los vínculos que se construyen durante la formación pueden mantenerse y fortalecerse con los años, hasta convertirse en oportunidades para trabajar juntas desde distintos roles y trayectorias profesionales.
Creo que eso habla no solo de la formación académica, sino también de la red de profesionales, los vínculos y las oportunidades que se generan a partir de ella. Y poder ver cómo todo eso converge hoy en un proyecto tan especial es un enorme orgullo.
Para Magdalena, uno de los aprendizajes más valiosos de la Licenciatura en Diseño Gráfico fue la importancia de trabajar a partir de un concepto y una idea de fondo en cada diseño.
Para encarar este proyecto, esas herramientas fueron imprescindibles: el contenido simbólico fue el hilo conductor que guió el proceso de diseño y la toma de decisiones que condujo al resultado final. Ese eje de la Licenciatura es sin dudas de lo que más valoro de todo lo aprendido en ORT.
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