Desarrollado como Proyecto Integrador, el trabajo surge a partir de un desafío planteado para Rediseña, iniciativa del Montevideo Shopping Center, y explora nuevas alternativas para valorizar residuos mediante procesos de diseño de materiales.
Del residuo al material
La propuesta consiste en la creación de un material compuesto elaborado a partir de pulpa de cartón reciclado proveniente del propio shopping, un aglutinante natural y aditivos secos obtenidos de desechos de la industria frutícola.
El objetivo fue desarrollar una alternativa completamente biodegradable que pudiera utilizarse como materia prima para nuevos productos.
Durante el proyecto, Irrazabal diseñó tanto la composición del material como el proceso de fabricación, basado en una secuencia de preparación de los residuos, procesamiento de los agregados, integración de los componentes, prensado y secado de las piezas. El sistema fue concebido para ser artesanal, pero al mismo tiempo fácilmente replicable y escalable.
Como resultado del proceso se obtuvieron tres formatos de producción: placas, láminas y barras, pensados para responder a diferentes necesidades proyectuales.
Dependiendo del formato de producción, el material puede cortarse con sierra o láser, perforarse, humedecerse, atornillarse, clavarse, adherirse y pintarse, ampliando sus posibilidades de utilización en el diseño de objetos y prototipos.
El proyecto se vincula con el ODS 9: Industria, innovación e infraestructura de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que promueve la innovación y el desarrollo de tecnologías y procesos más sostenibles. En este caso, la experimentación con residuos para crear un nuevo biomaterial plantea una alternativa innovadora para el desarrollo y fabricación de productos.
A su vez, la propuesta se relaciona con el ODS 12: Producción y consumo responsables, ya que busca valorizar residuos de cartón y de la industria frutícola, transformándolos en una nueva materia prima y extendiendo su ciclo de uso.
Diseñar nuevas posibilidades
Más allá de la creación de un nuevo biomaterial, la propuesta reflexiona sobre el papel del diseño como disciplina capaz de transformar residuos en recursos y abrir nuevas oportunidades para la innovación sostenible.
El trabajo pone de manifiesto cómo el diseño industrial puede intervenir desde las etapas más tempranas del desarrollo de materiales, integrando experimentación, economía circular y sostenibilidad para ampliar las posibilidades de creación de futuros productos.

