La instancia, así como la preparación para la actividad, estuvo a cargo de los docentes D.Ind. Maximiliano Izzi y Pablo D´Angelo, y se enmarcó dentro de la Licenciatura en Diseño Industrial.
Proyectos presentados
Blob de Tomás Piquet y Agustina Núñez
Para este proyecto, los estudiantes se animaron a crear una experiencia única: bombones rellenos de merengue sabor café, con un corazón crujiente de garrapiñada.

La inspiración surgió de un momento efímero pero inolvidable: ese primer sorbo de café con espuma, suave y aromático, que desaparece demasiado rápido.
La propuesta fue capturar y prolongar esa sensación, llevando el sabor y la textura de la espuma a un bocado que se disfruta lentamente.
Drop de Katia Aguerre y Inés Curutchague
Inspiradas por el chocolate de Dubái —con pasta de pistacho y crujientes fideos de arroz— las estudiantes se propusieron crear un bombón que sorprendiera por sus texturas.
La idea fue jugar con lo inesperado: ese contraste entre lo cremoso y lo crocante que despierta los sentidos al momento de acompañar el café.
Cada bocado busca romper con lo predecible, ofreciendo una experiencia rica y sofisticada que transforma un simple momento de café en un verdadero descubrimiento.
Vulcano de Joaquina Volpe y Ernesto Romero
Estos scones agridulces combinan lo esponjoso de la masa con el sabor único de la panceta caramelizada con miel.

Están pensados para quienes disfrutan de mezclar lo salado con lo dulce. Hay dos variedades: una versión clásica y otra con nuez, que aporta un poco más de textura y sabor.
Son una opción distinta para acompañar el café o compartir en una merienda.
Friza de Paula Topolansky e Isabel Zanella
Estas bombitas heladas llevan el nombre Friza, inspirado en uno de sus ingredientes principales: la frambuesa. 
A partir de las notas del café, las estudiantes buscaron trasladar esa misma complejidad a las distintas capas y sabores del postre.
Cada componente fue pensado para reflejar una parte del perfil del café, creando una experiencia fresca, dulce y equilibrada.
Alfagama de Lucía Méndez y Floriana Netto
Este alfajor fue concebido como una pieza de pastelería elaborado con una masa sablé de cacao, que envuelve un relleno de crema toffee salada y un centro fresco de crema de naranja.

La combinación busca equilibrar lo dulce, lo salado y lo cítrico en un solo bocado. Su forma no es casual: está inspirada en la estética de Culto, una marca que se distingue por su minimalismo y sus formas geométricas puras.
Así, el alfajor no solo conquista por el sabor, sino también por su presencia sofisticada y cuidada.
Ámbar de Valentina Brit y Guadalupe Toledo
La idea detrás de este producto fue crear algo que se pudiera mojar en el café, pensando en ese ritual que tantos disfrutan.

Después de investigar combinaciones de sabores que armonizaran bien con el café, los estudiantes se inspiraron en una costumbre que existe en algunos países: mezclar el café con un toque de alcohol. Así nació este budín con sabor a Fernet y miel.
La Mancha de Julia Almandós y Guillermina Pirelli
Cada bombón está inspirado en las distintas notas de sabor que ofrece el café de Culto, buscando complementar y realzar su perfil aromático.

La forma del bombón también juega un rol importante: según la posición en la que se lo mire o coloque, puede mostrar hasta cuatro siluetas distintas. Estas formas están basadas en la estética de la cafetería.


