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Qué es el diseño para la economía circular y cómo cambia la forma de producir

Nos adentraremos en el mundo del diseño industrial, explorando cómo se aplica a la sustentabilidad, a la economía circular y a los nuevos modelos de consumo y de servicios que transforman la experiencia del consumidor.

diseño para la economía circular

Cambiar el mundo no lo hacen solamente los científicos o activistas.

Los diseñadores juegan un papel igualmente importante en el desarrollo de un mundo más sustentable y equitativo.

Al incluir principios de economía circular en el diseño, se redefine cómo se conciben los productos.

Desde materiales reutilizables a sistemas más eficientes, el diseño no solo se enfoca en el objeto, sino también en su impacto a lo largo del tiempo.

Economía y diseño circular

La economía circular es un modelo de producción cuyo objetivo es extender la vida útil de los materiales.

Mientras el modelo lineal de producción busca la producción en masa rápidamente y a bajo costo, la economía circular tiene por objetivo potenciar los recursos y minimizar los desechos en un plazo extendido de tiempo, apuntando a la durabilidad.

https://youtu.be/zCRKvDyyHmI?si=5RnH148wxr1mVlf_

Por otro lado, el diseño circular es una metodología enfocada en nuevas maneras de idear y desarrollar productos, servicios y sistemas para que estén alineados con la preservación del medioambiente y la sustentabilidad.

En términos prácticos, el diseño circular se apoya en principios concretos:

  • Diseñar desde el origen: Elegir materiales, procesos y estructuras pensando en el ciclo de vida completo evita la generación de residuos.
  • El valor de la durabilidad: Los productos no son diseñados para ser desechados después de uno o pocos usos, sino para mantener la calidad y funcionalidad a través del tiempo.
  • Desmontaje y módulos: Los sistemas están compuestos por partes intercambiables y fácilmente actualizables.
  • Cambio de modelo: Se ofrecen servicios donde el diseño incentiva la eficiencia, el mantenimiento y la recuperación de valor a largo plazo.

Este enfoque transforma al diseño en una herramienta estratégica, que define cómo circula, se usa y se reintegra un producto al sistema productivo.

Decisiones de diseño para economía circular

El diseño circular trata de replantear desde el inicio cómo y por qué se diseña.

Según un artículo de Ellen MacArthur Foundation, las decisiones de diseño determinan múltiples aspectos de nuestra vida. Desde los materiales de la ropa que se produce, hasta los sistemas que entregan y gestionan los alimentos.

Las decisiones iniciales determinan los materiales, la durabilidad de los productos y la existencia de residuos.

De esta manera, el diseño circular no se usa para corregir; se incluye desde el principio.

  • Muebles diseñados con tornillos estándar y piezas reemplazables permiten cambiar solo un apoyo, un respaldo o una tapa dañada.
  • Marcas que trabajan con prendas de un solo material (por ejemplo, 100 % poliéster reciclado) permiten que la ropa vuelva al circuito industrial al final de su uso.
  • Sillas y mesas hechas a partir de plástico reciclado para poder reutilizarse una vez terminada su vida útil.
  • Algunas empresas de bebidas y alimentos diseñan envases retornables que reducen residuos y costos a largo plazo.

¿Qué recursos se extraen? ¿Cuánta energía se consume? ¿Qué sucede cuando deja de ser útil? Estas son solo algunas de las consideraciones para evaluar el impacto, costo y eficiencia productiva.

Decisiones de diseño para economía circular

Diseñar sin considerar estas variables refuerza el modelo lineal, donde los productos se vuelven obsoletos rápidamente y los residuos se acumulan fuera del sistema.

En cambio, el diseño circular plantea una mirada completa, donde cada elección tiene consecuencias a largo plazo.

Ciclo de producto

Pensar en el ciclo de vida de un producto significa tener más en cuenta que el producto final, y considerar el recorrido completo desde la idea hasta la ejecución.

El impacto ambiental no se evalúa solo en la etapa de fabricación, sino en cada una de las fases de su existencia.

El diseño circular puede dividirse en etapas, todas ellas condicionadas por decisiones iniciales de diseño:

  1. Extracción de materias primas: El diseño define si se utilizan recursos vírgenes o materiales reciclados.
  2. Procesos de fabricación: Piezas pensadas para fabricarse en menos etapas o con menos desperdicio reducen el impacto desde el origen.
  3. Transporte y distribución: Diseñar muebles desmontables o envases apilables disminuye volumen, costos y emisiones asociadas al transporte.
  4. Uso y consumo: El diseño condiciona cuánto dura el producto y cuánta energía o insumos requiere durante su uso.
  5. Mantenimiento y reparación: Productos diseñados para ser reparados prolongan su vida útil y retrasan la necesidad de fabricar nuevos.
  6. Fin de vida y recuperación: El diseño define si un producto puede reciclarse, reutilizarse o desmontarse.

Diseñar sin considerar el ciclo completo suele generar soluciones parciales, donde los productos se consideran sustentables en apariencia, pero terminan siendo costosos de producir, difíciles de reparar o imposibles de reciclar.

En cambio, el enfoque de ciclo de vida permite detectar dónde se concentra el mayor impacto y actuar de forma estratégica.

https://youtu.be/3bQbok2MFXk?si=vvnVLZxjijZ3wCIK&t=9

Por ejemplo, elegir un material reciclado puede reducir la contaminación en la etapa de extracción, pero si ese material requiere altos niveles de energía para su procesamiento o no puede reciclarse nuevamente, el beneficio se pierde.

Del mismo modo, un producto eficiente en su uso puede generar un impacto negativo si su vida útil es corta.

Diseñar por módulos

El diseño modular es uno de los principios clave del diseño para la economía circular.

Consiste en crear productos compuestos por partes independientes que pueden separarse, reemplazarse o actualizarse sin necesidad de descartar el conjunto entero.

Este enfoque rompe con la lógica y el hábito de los productos desechables.

Según el estudio Contributions of modularity to the circular economy, la modularidad potencia prácticas circulares como reutilización, reparación y remanufactura, y permite analizar beneficios y barreras de integrar diseño modular a sistemas circulares.

En el modelo tradicional, un componente fallido significa descartar el producto completo, y generar residuos.

Por el contrario, el diseño de módulos permite intervenir el producto a lo largo del tiempo, adaptarlo a nuevos usos y facilitar su recuperación al final de su vida útil.

  • Reemplazo de partes dañadas: Si una pieza se rompe o se desgasta, puede sustituirse sin descartar el producto entero.
  • Actualización tecnológica: En productos electrónicos, la modularidad permite cambiar componentes específicos, como baterías o tarjetas de memoria,  evitando el descarte por obsolescencia técnica.
  • Facilidad de reparación: Diseñar módulos accesibles, sujetos con tornillos estándar y sin adhesivos permanentes, reduce la complejidad de reparación y fomenta el mantenimiento.
  • Adaptabilidad a distintos usos: Un mismo sistema modular puede configurarse de diferentes maneras según la necesidad del usuario.
  • Desmontaje y reciclaje más eficiente: Al final de su vida útil, los módulos pueden separarse por material, facilitando la clasificación y el reciclaje efectivo.

Diseñar por módulos implica pensar el producto como un sistema abierto, no como un objeto cerrado. En términos circulares, significa diseñar productos que puedan evolucionar, repararse y reconfigurarse en lugar de ser reemplazados.

Nuevos modelos de consumo y el rol del usuario

La transición hacia la economía circular indudablemente implica un cambio en la forma de diseñar y producir, pero al mismo tiempo, en la manera de consumir.

https://youtu.be/qo3V6bGFCYc?si=FvGNOsOEorA1GknR

En este nuevo escenario, el usuario no es un actor pasivo que usa y descarta, sino que forma una pieza clave del sistema circular.

Los nuevos modelos de consumo priorizan:

  • El acceso por sobre la propiedad
  • El uso eficiente de los recursos
  • La extensión de la vida útil de los productos.

Este cambio transforma la relación tradicional entre usuario, producto y marca.

Economía de servicios

En lugar de vender un producto, las empresas ofrecen su uso mediante alquiler, leasing o suscripción, y asume la responsabilidad sobre su mantenimiento o actualización.

A diferencia de modelos tradicionales, el usuario paga por la función que cumple el objeto y no por su posesión.

Este modelo de producción incentiva a las empresas a:

  • Diseñar productos más resistentes.
  • Facilitar la reparación y el mantenimiento.
  • Reducir la obsolescencia programada, ya que extender la vida útil del producto resulta más rentable.

Para el usuario, esto significa un menor costo inicial, menos residuos y mayor flexibilidad de uso.

Consumo colaborativo

El consumo colaborativo se basa en compartir bienes, servicios e infraestructuras, entre múltiples usuarios, con el objetivo de reducir la necesidad constante de fabricar nuevos bienes y optimizar recursos existentes.

Consumo colaborativo

A través de plataformas digitales y sistemas comunitarios, el consumo colaborativo redefine la relación entre usuario, producto y diseño.

  • Los productos, como autos, mobiliario o equipo tecnológico, pueden ser utilizados por múltiples usuarios en diferentes contextos.
  • Los productos no responden a un único perfil.
  • Al cubrir una misma necesidad con menos unidades, se disminuye la demanda de materias primas.

Mercados de segunda mano

Los mercados de segunda mano permiten que los productos continúen en uso más allá de su primer ciclo de consumo.

Se le da un nuevo valor a los productos, no porque sean nuevos, sino por su funcionalidad, durabilidad o su historia.

  • Los productos de segunda mano suelen tener un menor costo, haciéndolos más accesibles.
  • El usuario participa al elegir, cuidar y volver a introducir productos en circulación.
  • El diseño de objetos durables y reparables es fundamental para sostener estos ciclos prolongados de uso.

Así, los nuevos modelos de consumo integran al usuario como parte activa del diseño circular, demostrando que la sustentabilidad depende tanto de su producción como de su uso, mantenimiento y reingreso al sistema.

El diseño circular invita a pensar en sistemas donde los materiales, la energía y el valor se mantengan en circulación el mayor tiempo posible.

https://youtu.be/OUGjvARUVpM

Cada decisión de diseño influye directamente en el impacto ambiental, la durabilidad de los productos y su capacidad de ser reparados o reciclados.

De esta manera, avanzar hacia una economía circular requiere repensar hábitos e incluir el diseño desde el principio, para desarrollar sistemas más alineados con el cuidado del planeta y el uso consciente de los recursos.

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